
Académica de la Facultad de Ingeniería Agrícola UdeC se adjudica fondo para desarrollar innovadora tecnología para el tratamiento sostenible de aguas grises
La Dra. Thaís González Pérez, obtuvo financiamiento del programa Acelera Tech 2026 para avanzar en el desarrollo de un prototipo bioelectroquímico con potencial de aplicación en el tratamiento y monitoreo de aguas grises, aportando a la gestión sostenible del recurso hídrico.
Un nuevo paso hacia el desarrollo de soluciones innovadoras para enfrentar los desafíos de la gestión del agua dio la Facultad de Ingeniería Agrícola de la Universidad de Concepción, Campus Chillán. La profesora Dra. Thaís González P., académica del Departamento de Recursos Hídricos, se adjudicó financiamiento del programa Acelera Tech 2026, iniciativa impulsada por la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo (VRID) que busca apoyar la maduración de tecnologías desarrolladas en la Universidad y acercarlas a procesos de transferencia hacia la sociedad.
La investigadora obtuvo los recursos mediante el Track Mujeres I+E Ciencia 2030 para ejecutar el proyecto «Prototipo de humedal bioelectroquímico para tratamiento y monitoreo sostenible de aguas grises», propuesta que permitirá avanzar desde una prueba de concepto hacia un prototipo validado experimentalmente.
«Este financiamiento representa una gran oportunidad para transformar una investigación en una tecnología con potencial de aplicación real. Nos permitirá avanzar hacia un prototipo validado en laboratorio y acercarnos al desarrollo de una solución concreta para el tratamiento descentralizado y el reúso del agua, fortaleciendo además la transferencia tecnológica desde la academia hacia la sociedad», señaló la Dra. González .
La iniciativa propone desarrollar un humedal construido bioelectroquímico, sistema que integra un humedal de flujo vertical con una celda de combustible microbiana. Esta combinación aprovecha la actividad de microorganismos electroactivos para mejorar el tratamiento de aguas grises y, simultáneamente, generar una señal bioeléctrica capaz de monitorear el funcionamiento del sistema sin requerir instrumentación compleja.
La académica explicó que el proyecto busca responder a una necesidad cada vez más urgente en el país, considerando que muchas localidades rurales y periurbanas aún no cuentan con soluciones adecuadas para el tratamiento de aguas residuales.
«Queremos desarrollar una tecnología eficiente, de bajo costo operacional y fácil de implementar, que contribuya al reúso seguro del agua, especialmente para riego. En un escenario marcado por el cambio climático y el estrés hídrico, es fundamental avanzar hacia alternativas sostenibles y adaptables a distintas realidades territoriales», afirmó.
Durante los próximos ocho meses el equipo de investigación construirá y validará el prototipo a escala de laboratorio, evaluando su desempeño mediante indicadores como la remoción de materia orgánica y nutrientes, la generación de bioelectricidad y la estabilidad del sistema. El objetivo es alcanzar un Nivel de Madurez Tecnológica (TRL) 4, paso que permitirá proyectar futuras validaciones en condiciones reales y postular a nuevos instrumentos de financiamiento para continuar escalando la tecnología.
Además de su proyección científica, el proyecto fortalecerá una de las líneas estratégicas de la Facultad de Ingeniería Agrícola vinculada al desarrollo de tecnologías para la gestión sostenible del agua, promoviendo la innovación y la transferencia de conocimiento hacia el medio.
La iniciativa también incorporará activamente a estudiantes de Ingeniería Ambiental e Ingeniería Civil Agrícola, quienes participarán en el diseño experimental, operación de los sistemas, análisis de calidad de agua y validación de nuevas tecnologías.
«Es una excelente instancia para que los estudiantes conozcan todo el proceso de innovación, desde una idea científica hasta el desarrollo de un prototipo con potencial de transferencia. La ingeniería no solo resuelve problemas; también genera soluciones con impacto social y ambiental, y esa experiencia fortalece enormemente su formación profesional», concluyó la investigadora.
