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Facultad de Ingeniería Agrícola ejecuta programa para fortalecer la calidad del agua de riego en Ñuble

La iniciativa busca apoyar a regantes y comunidades mediante monitoreo, capacitación y transferencia tecnológica en la red de canales Cato y Ñuble. 

Mejorar la calidad del agua destinada al riego y promover su cuidado en el territorio es el objetivo del programa «Transferencia Gestión de Calidad de Aguas – Asociación de Canalistas del Canal Cato y Ñuble», iniciativa ejecutada por la Universidad de Concepción, a través del Departamento de Recursos Hídricos de la Facultad de Ingeniería Agrícola y el Consorcio Tecnológico del Agua (COTH2O), con financiamiento del Gobierno Regional de Ñuble y la contraparte técnica de la Comisión Nacional de Riego (CNR). 

Con una duración de dos años, el programa contempla un completo diagnóstico de la red de canales, monitoreo de la calidad del agua, asesoría técnica a regantes, elaboración de proyectos de mejoramiento y un amplio plan de capacitación dirigido a agricultores, dirigentes, establecimientos educacionales y organizaciones comunitarias. 

Entre las acciones desarrolladas se encuentra el recorrido de la red del Canal Cato y Ñuble para actualizar su trazado, georreferenciar posibles focos de contaminación y monitorear distintos puntos mediante análisis físico-químicos y microbiológicos. Paralelamente, el equipo trabaja directamente con 70 regantes para evaluar las condiciones de sus predios y elaborar planes de gestión que contribuyan a mejorar la calidad del agua utilizada para riego. 

La jefa del programa e ingeniera de proyectos del Departamento de Recursos Hídricos de la Facultad de Ingeniería Agrícola de la Universidad de Concepción, Campus Chillán, y del Consorcio Tecnológico del Agua (COTH2O), Nicole Uslar Valle, destacó que el proyecto busca generar cambios concretos en el territorio. «Este estudio constituye un punto de partida para capacitar y apoyar a regantes, dirigentes y extensionistas en la aplicación de buenas prácticas que permitan mitigar posibles efectos sobre la calidad del agua para riego. Además, buscamos generar conciencia en la comunidad sobre la importancia de cuidar una fuente de agua esencial para la producción agrícola», señaló. 

Junto al trabajo técnico, la iniciativa contempla cursos para regantes, extensionistas y dirigentes, además de talleres dirigidos a profesores, estudiantes de enseñanza básica, juntas de vecinos y organizaciones sociales, con el propósito de fortalecer la educación ambiental y promover el cuidado del recurso hídrico desde distintos ámbitos. 

En esa línea, la profesional valoró la recepción que han tenido las primeras actividades desarrolladas en establecimientos educacionales. «Los talleres con profesores han tenido una muy buena acogida, ya que permiten incorporar el cuidado del agua de manera transversal en las distintas asignaturas y fortalecer la formación ambiental de niños y niñas desde edades tempranas», explicó. 

El programa también contempla la participación del Departamento de Mecanización y Energía de la Facultad de Ingeniería Agrícola, a través de su área de Robótica, liderada por el director del Departamento, Dr. Christian Correa. Su aporte considera la implementación de un sensor para fortalecer el monitoreo de la calidad del agua, tecnología que posteriormente quedará a disposición de la Asociación de Canalistas del Canal Cato y Ñuble, junto con la capacitación necesaria para su correcta operación. 

Para Nicole Uslar, este tipo de iniciativas reflejan el compromiso de la Universidad de Concepción con las necesidades del territorio. «Participar en este proyecto nos permite acercar las tecnologías y el conocimiento generado por la academia directamente a los regantes, dirigentes y comunidades. Al mismo tiempo, pone en valor la experiencia de la Facultad de Ingeniería Agrícola en capacitación, investigación aplicada y transferencia tecnológica», afirmó. 

Durante el segundo semestre se desarrollará la mayor parte de las actividades de capacitación y participación comunitaria, además de la formulación de proyectos extraprediales que permitan seguir fortaleciendo la gestión del recurso hídrico. La información obtenida durante el programa constituirá una línea base para apoyar futuras decisiones de la Asociación de Canalistas del Canal Cato y Ñuble y de la Comisión Nacional de Riego. 

Respecto de las proyecciones, Uslar destacó que uno de los principales desafíos será consolidar el trabajo colaborativo entre las instituciones vinculadas al agua. «Esperamos que este programa permita generar una mejor coordinación entre los distintos actores del territorio y entregue herramientas que contribuyan a mejorar la calidad del agua en beneficio de la agricultura y de las comunidades», concluyó. 

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