
¿Quién cuidará el medio ambiente que heredarán las próximas generaciones?
Dr. Pedro Aqueveque Muñoz, Jefe de carrera Ingeniería Ambiental, Campus Chillán
Para el Diario La Discusión
Cada 5 de junio, en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, solemos detenernos a reflexionar sobre los desafíos ambientales que enfrenta nuestro planeta. Escuchamos cifras sobre el cambio climático, analizamos los efectos de la contaminación y debatimos sobre la urgencia de proteger nuestros ecosistemas. Sin embargo, existe una pregunta que muchas veces queda fuera de la conversación: ¿quiénes serán las personas encargadas de diseñar e implementar las soluciones que necesitamos?
La discusión ambiental ya no puede limitarse únicamente al diagnóstico de los problemas. Hoy, el desafío más importante es construir capacidades para enfrentarlos. Y eso implica formar profesionales preparados para comprender la compleja relación entre medio ambiente, sociedad y desarrollo económico.
La Región de Ñuble ofrece ejemplos concretos de esta realidad. La escasez hídrica afecta cada año a comunidades rurales y sectores productivos. Suelos agrícolas degradados, agotados y contaminados. La gestión de residuos sigue siendo un desafío para muchas comunas. La contaminación de cursos de agua amenaza ecosistemas y actividades económicas vinculadas al territorio. A ello se suma la pérdida progresiva de biodiversidad, un patrimonio natural fundamental para el equilibrio ecológico y el bienestar de las futuras generaciones.
En este contexto, la Ingeniería Ambiental adquiere un rol estratégico. Se trata de una disciplina que integra conocimientos de ciencias, tecnología, gestión y planificación para abordar problemáticas ambientales desde una perspectiva integral. Sus profesionales participan en el diseño de sistemas de tratamiento de aguas, gestión de residuos, evaluación ambiental de proyectos, recuperación de ecosistemas, monitoreo de la calidad ambiental y desarrollo de estrategias de sostenibilidad para organizaciones públicas y privadas.
Las universidades cumplen un rol fundamental al formar profesionales y ciudadanos comprometidos con el desarrollo sostenible. La formación de especialistas en áreas ambientales constituye una inversión estratégica para las regiones y el país, al fortalecer el capital humano necesario para impulsar transformaciones sostenibles y duraderas.
Al mismo tiempo, es importante que los jóvenes vean el medio ambiente no solo como una preocupación global, sino también como una oportunidad concreta de desarrollo profesional y de impacto social. Cada vez se requieren más especialistas capaces de liderar proyectos relacionados con energías renovables, economía circular, gestión hídrica, restauración ecológica, planificación territorial y adaptación al cambio climático. Son áreas con una creciente demanda laboral y con un enorme potencial para contribuir al bienestar de las comunidades.
Las transformaciones ambientales que necesita el país no dependerán únicamente de nuevas leyes o tecnologías. Dependerán también de las personas que hoy decidan formarse para liderarlas. En ese desafío, las universidades tienen la responsabilidad de preparar a quienes construirán un desarrollo verdaderamente sostenible para Chile.
